A ella siempre le dolía al menstruar.

Llegó un momento donde sus sangrados eran muy abundantes y dolorosos.

Durante 5 o 6 días al mes tomaba antiinflamatorios y analgésicos.

El ginecólogo le diagnosticó endometriosis, le recetó un tratamiento hormonal para suprimir su ciclo y le dijo que posiblemente su fertilidad se vería afectada.

Le dijo que sería muy difícil que pudiera tener hijxs.

Ella no se lo creyó del todo, estuvo unos meses tomando el tratamiento del ginecólogo y buscó otras maneras de abordar sus síntomas.

Entonces nos encontramos y empezamos a compartir sesiones on-line con el propósito de descubrir y transformar las creencias y emociones que sustentan sus síntomas, de descargar tensiones corporales, revitalizar la cadera y restablecer el libre flujo de energía por el cuerpo, para así despertar la capacidad de autorregularse.

Nos han ayudado las plantas medicinales, las esencias florales, los ejercicios de respiración, de bioenergética y la danza.

Y si, lo conseguió.

El dolor fue disminuyendo

Los sangrados se acortaron

Hoy, Ella, está embarazada.

Recuerda, tú matriz está diseñada para cumplir sus funciones con un placer extremo, el dolor no es normal, el dolor nos está hablando de estancamiento, es una llamada del cuerpo pidiendo atención para encontrar un nuevo equilibrio.